domingo, 18 de enero de 2015

El lugar a donde se fueron los caminos que nunca tomaste.



Existe, eso es lo primero que te puedo decir. Aunque no pueda enseñarte fotos con mi celular ni ubicártelo en Google Maps. No estoy seguro si lo he visto con mis propios ojos, pero al igual que el oxígeno, está ahí y lo puedo sentir expandiendo mis pulmones cada vez que respiro.

Siempre me he preguntado que pasa con esas posibilidades descartadas, tú sabes de lo que hablo, me refiero a esos caminos que nunca llegamos a recorrer porque decidimos que otros eran mejores para nosotros. Independientemente si creemos o no que hemos tomado la decisión "correcta".

Me lo he preguntado varias veces a lo largo de mi vida, no sólo como una manera de cuestionar las decisiones que me han traído a donde estoy, pero también porque de alguna forma creo que en algún lugar sí elegí ese otro camino descartado y todo funciona bien. Ni igual o mejor que como estoy ahora, simplemente existe.

Creo que desde el momento en que tomamos una decisión importante que puede cambiar nuestra vida, esa posibilidad descartada no muere allí. Pienso que se va a un lugar donde puede vivir y ese camino toma la decisión de estar con nosotros tanto como nosotros de ir a través de él.  Así que cuando elegimos otro, él decide irse a un lugar donde funcione, donde sí se de esa realidad que pudo haber existido aquí y ahora. Llámalo otra dimensión, mundo paralelo o lo que sea. Lo que sé es que tú estás en ese lugar (o al menos una parte de ti que se fue con él).

Me lo imagino como si tu alma se fragmentara en trozos y le otorgaras uno a esa realidad que nunca existirá. Un souvenir, un recuerdo, que nos funciona como un túnel hacia ese lugar.

Quizás es por eso que mientras la vida avanza siempre miramos atrás y nos preguntamos cómo esta esa posibilidad. No te sientas mal si lo piensas a menudo, si eres invadido constantemente por memorias y cuestionamientos. No podemos evitarlo, y es porque un trozo de nuestro ser, de nuestra alma fue dejada atrás para que eso pueda vivir a su manera. Y no está mal viajar hacia allá por momentos, porque siempre nos recordará porque elegimos los caminos que decidimos recorrer.

A veces queremos ir atrás a buscar una posibilidad entre todas esas dimensiones, se nos hace difícil encontrarla pero al final lo logramos. Para hacerlo sólo tienes que cerrar los ojos y buscar ese trozo de alma que dejaste atrás para que viviera para siempre en aquel lugar, donde nuestras otras realidades viven. Y que espero con todo mi corazón que sean felices también.

Siempre tendrás la capacidad de encontrar tu alma, no importa que tan lejos este, no importa cuantos cientos o miles de trozos hayas dejado atrás. Siempre te vas a encontrar.

Lo sé, porque ese lugar existe.  Aunque ningún mapa en este mundo me ayude a encontrarlo.


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