Existe,
eso es lo primero que te puedo decir. Aunque no pueda enseñarte fotos con mi
celular ni ubicártelo en Google Maps. No estoy
seguro si lo he visto con mis propios ojos, pero al igual que el oxígeno, está
ahí y lo puedo sentir expandiendo mis pulmones cada vez que respiro.
Siempre
me he preguntado que pasa con esas posibilidades descartadas, tú sabes
de lo que hablo, me refiero a esos caminos que nunca llegamos a recorrer porque
decidimos que otros eran mejores para nosotros. Independientemente si creemos o
no que hemos tomado la decisión "correcta".
Me
lo he preguntado varias veces a lo largo de mi vida, no sólo como una manera de
cuestionar las decisiones que me han traído a donde estoy, pero también porque de alguna forma creo que en algún lugar sí elegí ese otro
camino descartado y todo funciona bien. Ni igual o mejor que como estoy ahora,
simplemente existe.
Creo
que desde el momento en que tomamos una decisión importante que puede cambiar
nuestra vida, esa posibilidad descartada no muere allí. Pienso que se va a un
lugar donde puede vivir y ese camino toma la decisión de estar con nosotros
tanto como nosotros de ir a través de él.
Así que cuando elegimos otro, él decide irse a un lugar donde funcione,
donde sí se de esa realidad que pudo haber existido aquí y ahora. Llámalo otra dimensión,
mundo paralelo o lo que sea. Lo que sé es que tú estás en ese lugar (o al menos
una parte de ti que se fue con él).
Me
lo imagino como si tu alma se fragmentara en trozos y le otorgaras uno a esa
realidad que nunca existirá. Un souvenir,
un recuerdo, que nos funciona como un túnel hacia ese lugar.
Quizás
es por eso que mientras la vida avanza siempre miramos atrás y nos preguntamos cómo
esta esa posibilidad. No te sientas mal si lo piensas a menudo, si eres
invadido constantemente por memorias y cuestionamientos. No podemos evitarlo, y es porque un trozo de nuestro ser, de nuestra alma fue dejada atrás para que
eso pueda vivir a su manera. Y no está mal viajar hacia allá por momentos, porque siempre nos recordará porque
elegimos los caminos que decidimos recorrer.
A
veces queremos ir atrás a buscar una posibilidad entre todas esas dimensiones,
se nos hace difícil encontrarla pero al final lo logramos. Para hacerlo sólo tienes
que cerrar los ojos y buscar ese trozo de alma que dejaste atrás para que
viviera para siempre en aquel lugar, donde nuestras otras realidades viven. Y
que espero con todo mi corazón que sean felices también.
Siempre
tendrás la capacidad de encontrar tu alma, no importa que tan lejos este, no
importa cuantos cientos o miles de trozos hayas dejado atrás. Siempre te vas a encontrar.
Lo
sé, porque ese lugar existe. Aunque ningún mapa en este mundo me ayude a encontrarlo.
